Alberto Lajas
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COMO AYUDAR A LOS NIÑOS HIPERACTIVOS

En este articulo vas a aprender que es realmente un niño hiperactivo, y claves para tratarlos.

 

Recuerdo con nitidez un caso que tuve hace algunos años en mi consulta de Bilbao. Enfrente mio se sentó Rosario, de unos 40 años, con rostro cansado, ojeras, muy desaliñada, con apariencia de mas edad. Con ella viene Imanol, su hijo de nueve años. Imanol, nada mas entrar destroza prácticamente mi consulta, tira todo lo que hay en mi mesa, se levanta y se tira en el suelo, grita y hace ruidos sin parar, a lo que su madre, desesperada, a punto de un ataque de nervios, le grita desesperadamente porque se siente y se quede quieto. Ante la imposibilidad de poder hablar con Rosario, pido a la encargada del centro dietético que se haga cargo de Imanol.

 

Rosario me cuenta su calvario con su hijo, como desde que Imanol se despierta, hasta que se acuesta, es un autentico terremoto, y que en el colegio ya la han llamado la atención por su comportamiento. Después de hacerle varias preguntas, llego a un claro diagnostico: Imanol sufre de  TDAH, trastorno por déficit de atención y/o hiperactividad.

 

 

 

 

En el caso de Imanol, la causa principal de su hiperactividad era su madre. Si, Rosario era una madre soltera, que tuvo que cuidar ella sola a su hijo y sacarle adelante, y de forma inconsciente sentía que debía dejar que su hijo hiciera lo que quisiera, ya que ella creía que ponerle normas era como decir que no le quería, y era todo lo contrario, ya que si aun niño, desde corta edad, no se le ponen reglas y normas disciplinarias se volverá un rebelde y actuará de forma déspota. Además, averigüe que Imanol tomaba un exceso de azúcar blanco, lo que le hacia que su hiperactividad fuera aun mas alta. Aunque en el caso de Imanol, la permisividad de su madre y un exceso de azúcar eran las causas principales de su hiperactividad, hay mas causas que la provocan.


CAUSAS DE LA HIPERACTIVIDAD

 

 

Aunque ahora voy a enumerar algunas de las cusas que pueden provocar la hiperactividad, deseo dejar claro que pueden existir muchas mas derivadas de otras situaciones complejas y extensas que quizás no pueda mencionarse ahora. Mencionaré las cinco principales causas de la hiperactividad en los niños:

 

1. Factores genéticos

 

Uno de los factores más importantes que inciden en el desarrollo de la hiperactividad infantil es la genética, o sea, los antecedentes familiares. De hecho, se estima que alrededor del 76% de los casos de hiperactividad infantil se relaciona con factores genéticos. Se conoce que los niños que tienen familiares con hiperactividad tienen 5 veces más probabilidades de presentar el trastorno que aquellos niños que no tienen antecedentes.

 

Además, los estudios han encontrado una relación directa entre algunos genes y la hiperactividad. Se han llegado a identificar hasta 7 cromosomas vinculados de forma significativa con la aparición de este trastorno. Uno de estos se encuentra estrechamente relacionado con la producción de dopamina a nivel cerebral, un neurotransmisor que interviene en la regulación del nivel de atención y cuyas concentraciones son anormalmente bajas en los niños hiperactivos.

 

2. Alteraciones cerebrales

 

Una investigación realizada recientemente en el Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, ha encontrado que el cerebro de los niños hiperactivos madura más lentamente, sobre todo en el momento de establecer las conexiones neurales. En otras palabras, las conexiones que se establecen en la red cerebral que controla el pensamiento y la red que le permite al pequeño concentrarse en las actividades externas, funcionan de manera más lenta que en el resto de sus coetáneos. Esto explica por qué les resulta tan fácil distraerse y tan difícil mantener la concentración durante largos períodos de tiempo.

Asimismo, se ha confirmado la existencia de pequeñas lesiones cerebrales en el lóbulo frontal (el principal encargado de modular el comportamiento), como consecuencia de la exposición a algunas toxinas o como resultado de un daño físico.

 

3. Factores ambientales

 

En los últimos años los casos de hiperactividad infantil se han incrementado notablemente por lo que los investigadores han comenzado a escrutar los factores ambientales en busca de una explicación. Muchos expertos opinan que fumar durante el embarazo es un factor de riesgo para la aparición de la hiperactividad infantil pues la nicotina puede causar hipoxia (falta de oxígeno) en el útero materno y afectar el desarrollo cerebral del niño.

 

Además, se conoce que el consumo de cocaína y heroína durante el embarazo, así como la exposición durante la etapa intrauterina a metales como el plomo y el zinc, el bajo peso al nacer y el nacimiento prematuro son otros factores que pueden provocar hiperactividad infantil.

 

4. El medio social

 

Por lo general, los factores sociales no se consideran determinantes para la aparición de la hiperactividad en niños pero desempeñan un papel fundamental en la agudización del trastorno. Hoy se conoce que algunas situaciones, como un divorcio mal manejado, el estrés familiar o la violencia doméstica pueden incidir negativamente en el niño y acentuar los síntomas propios de la hiperactividad.

 

5. La dieta

 

Varias investigaciones han intentado desvelar el papel que desempeña la alimentación en la aparición de la hiperactividad infantil. Hoy se conoce que la comida basura (los alimentos ricos en grasas y azucares que aportan pocos nutrientes) ejerce una influencia negativa sobre la conducta y puede exacerbar la hiperactividad. Asimismo, se ha encontrado que una dieta baja en ácidos grasos omega 3, implicados en el desarrollo y el funcionamiento cerebral, puede contribuir al desarrollo del trastorno.

 

 

  CONSEJOS PARA AYUDAR A UN NIÑO HIPERACTIVO

 

 

 Definir rutinas y hacer ejercicio


Crear un cronograma con todas las actividades de la semana les ayuda a ordenarlos y, de paso, a calmar la ansiedad. Hacer un ejercicio diario, como correr, saltar, caminatas, etc es obligatorio. Un niño hiperactivo no puede estar sentado en un sillón, por sus características necesita si o si mas actividad que los otros niños. Apuntarle a clases de artes marciales, o aun gimnasio a diario es altamente recomendable.

 

Hablar claro y poner normas

 

Utilizar un lenguaje sencillo y hablar despacio facilitan la comunicación y refuerzan la confianza en los niños, pues se sienten escuchados. Además el niño hiperactivo necesita saber que hay unas normas que debe respetar, y que el romper cosas, tirarlas, desordenar la habitación, etc, no está bien, y excusarlo por causa de su hiperactividad no es de ayuda.

 

Aprovechar los espacios abiertos

 

Los niños hiperactivos necesitan moverse con libertad. Reforzar las actividades en parques, playas, piscinas, o hacer deportes es vital para que gasten saludablemente la energía y puedan dormir mejor. Insisto: tratar de tener sentado aun niño o niña hiperactivo en un sillón, es un error y no es de ayuda. El que el niño tenga espacios para correr, saltar, y descargar ese exceso de energía, es necesario.

 

Jugar

 

A diferencia de lo que muchos pensarían, el juego es una herramienta de aprendizaje muy exitosa, en la medida en que recrea y educa. En el caso de los niños hiperactivos, les ayuda a calmar su ansiedad y concentrarse en una actividad. Por ello, además de tratar de que haga juegos que requieran mucha actividad, el que lo haga en grupo con otros niños, profesores, y sobre todo con su familia, además será una forma de arropar y educar con amor al niñ@ hiperactiv@.

 

Evitar los dulces, sobre todo azúcar

 

Si bien el dulce por la noche está prohibido para los niños, en el caso de los hiperactivos está prohibido durante todo el día porque triplica la energía física y hace que sea muy difícil concentrarse. las moléculas de carbohidratos siempre se convertirán en azúcares en nuestro cuerpo. De hecho, cuando consumimos hidratos de carbono, los niveles de azúcar en sangre (glucosa) se elevan rápidamente.

 

 

Con todo ello, no solo los dulces, es decir, las bebidas y alimentos azucarados, pueden hacer que los niños estén más activos. Las patatas, las pastas y los panes, son algunos ejemplos de alimentos ricos en carbohidratos que no son dulces ni azucarados. De esta manera, no hay una base real científica para afirmar que el azúcar hace hiperactivos a los niños.

 

Pero, ¿por qué los niños están más activos después de consumir azúcares?


En primer lugar, debemos tener en mente que la mayoría de los alimentos azucarados también son ricos en carbohidratos. Y como ya explicamos, el cuerpo de los niños producirá energía rápidamente al “procesarlos”.

 

También es importante considerar en qué contexto los niños supuestamente se vuelven hiperactivos tras consumir azúcar. ¿Ello ocurre en cualquier entorno o únicamente en eventos que involucran un elevado consumo de bebidas y alimentos azucarados?

 

El hecho de que los pequeños estén particularmente activos en una fiesta de cumpleaños, donde consumen muchas golosinas, no significa que el azúcar hace hiperactivo a los niños. Es perfectamente normal que, a medida que los juegos avanzan, los niños se entusiasmen. Además, su cuerpo tendrá fuentes “de sobra” para generar energía, acompañando el entusiasmo generado por los juegos.

Así mismo, es importante moderar el consumo de azúcares, principalmente los refinados, en los niños por otros motivos. No hay que olvidar que un consumo excesivo puede aumentar el riesgo de caries y enfermedades buco-dentales, obesidad y diabetes.

 

Establecer normas

 


Es necesario dejar por escrito normas relacionadas con tareas, horarios, juegos... y colocarlas en un lugar visible para los niños, de manera que entiendan que no son un capricho y que hay que seguirlas. Si un niño es hiperactivo y además no le ponemos restricciones ni disciplina, el resultado será catastrófico.

 

Aprovechar la tecnología

 

Aunque en casos normales la televisión, los computadores y los videojuegos no son recomendables para los niños, en los casos de hiperactividad funcionan en la medida en que los mantiene enfocados en un tema, les estimula el vocabulario y les ayuda a desarrollar motricidad fina. Es claro que no hay que abusar del número de horas de uso y hay que tratar de buscar juegos que además de ayudarles a descargar su exceso de energía, que sean educativos. El dejarles jugar a juegos violentos o que conlleven actos violentos como matar o agredir, no es nada aconsejable. No todo es valido en los juegos.

 

Demostrar afecto

 

A los niños con hiperactividad sentirse entendidos y no criticados es muy importante en su crecimiento. Se recomienda tener momentos solo con ellos que permitan afianzar su relación y confianza con las personas más cercanas. Los niños hiperactivos que he tratado, en la mayoria de los casos, son niños infelices y sufren mucho, ya que ellos no son así porque quieran, si no que hay causas externas. Pero no siempre la sociedad, los compañeros y sus padres entienden que estos niños son especiales, y suelen tratarles mal, o tratarles como enfermos, o peor, como conflictivos, y en algunos casos les ingresan en correccionales o centros de menores, siendo el daño que se les hace casi irreparable.

 

 TRATAR A LOS PADRES, NO SOLO A LOS HIJOS

 


Hace unos años conocí a una migo que trabajaba en un centro canino de educación. Mi amigo me explico que vio como llegaban a su centro perros nerviosos, violentos, e incontrolables, y que después de un par de meses internos en sus centros conseguían equilibrarlos. Pero me decía que en una gran mayoría de casos, al poco tiempo los dueños de esos perros volvían a su centro diciendo que sus perros volvían a ser violentos e ingobernables. Mi amigo me dijo que lo que haba descubierto en mas de veinte años de educar a perros, es que el estado mental del amo es el que hacia que las mascotas se comportaran así.

 

Valga la comparación, decir que muchos niños hiperactivos no hacen mas que reflejar la violencia de sus padres, y por ello, como en el caso de Rosario, de la que hablé al principio de este articulo, implica que hay que tratar a los padres, además de al niño. Si los padres, o la familia no están bien, el niño reflejará ese estado emocional con comportamientos como la hiperactividad, o lo contrarios, con estados depresivos, ansiedad, ataques de pánico, etc.

 

  LA AYUDA DE LAS TERAPIAS NATURALES


En mis mas de veinte años de tratar a niños hiperactivos, debo decir que además de dar todos los consejos arriba citados a sus padres, el tratar a los padres y a los hijos con homeopatía, flores de Bach y reiki, me ha demostrado una efectividad alta.

Además, el que el niño y los padres hagan yoga, meditación o Tai Chi, son ayudas grandísimas, ya que el yoga y la meditación ayudan a calmar la mente y el Tai Chi ayuda controlar el exceso de energía, con resultados sorprendentes.

 

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Alberto Lajas Antunez

 

 

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